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Cómo hacer calçots al horno: receta fácil y deliciosa

Los calçots son una deliciosa especialidad de la cocina catalana que se caracteriza por su sabor dulce y su textura tierna. Son una variedad de cebolla tierna que se cultiva especialmente en la región de Cataluña, en España. Tradicionalmente, los calçots se cocinan a la parrilla, pero también se pueden preparar al horno, lo que les da un sabor único y delicioso.

Preparación de los calçots

Limpieza de los calçots

Lo primero que debes hacer es limpiar los calçots para eliminar cualquier suciedad o impureza que puedan tener. Para ello, simplemente debes retirar las capas externas de la cebolla hasta que quede completamente limpia. Puedes hacerlo con las manos o con un cuchillo, asegurándote de no dañar la parte interna de los calçots.

Corte de los extremos

Una vez que los calçots estén limpios, debes cortar los extremos de cada uno. Esto se hace para eliminar las partes más duras y fibrosas de la cebolla, dejando solo la parte tierna y jugosa. Puedes hacerlo con un cuchillo afilado, asegurándote de hacer un corte limpio y recto.

Aliño con aceite de oliva y sal gruesa

Una vez que los calçots estén limpios y cortados, es hora de aliñarlos con aceite de oliva y sal gruesa. Esto le dará un sabor delicioso y realzará su dulzura natural. Para hacerlo, simplemente debes colocar los calçots en un recipiente y rociarlos con aceite de oliva. Luego, espolvorea sal gruesa por encima, asegurándote de cubrir todos los calçots de manera uniforme.

Cocción de los calçots

Colocación en la bandeja del horno

Una vez que los calçots estén aliñados, debes colocarlos en una bandeja apta para horno. Asegúrate de distribuirlos de manera uniforme, dejando espacio entre cada uno para que se cocinen de manera adecuada. Puedes utilizar papel de aluminio o papel de horno para forrar la bandeja y evitar que los calçots se peguen.

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Tiempo y temperatura adecuados

Para cocinar los calçots al horno, debes precalentar el horno a una temperatura de 200 grados Celsius. Una vez que el horno esté caliente, coloca la bandeja con los calçots en el centro del horno y déjalos cocinar durante aproximadamente 30 minutos. Es importante estar atento y revisarlos de vez en cuando para asegurarte de que no se quemen.

Comprobación de la cocción

Para comprobar si los calçots están cocidos, puedes pincharlos con un tenedor. Si el tenedor se desliza fácilmente y los calçots están tiernos, significa que están listos. Si aún están duros, déjalos cocinar por unos minutos más hasta que estén suaves y tiernos.

Servir y disfrutar

Presentación de los calçots

Una vez que los calçots estén cocidos, es hora de servirlos y disfrutarlos. Puedes presentarlos en una bandeja grande, colocándolos en forma de montaña. Esto le dará un toque rústico y tradicional a la presentación. También puedes atar los calçots con una cuerda para mantenerlos juntos y facilitar su manejo al comerlos.

Acompañamiento recomendado

Los calçots se suelen servir con una salsa llamada «salsa romesco», que es una deliciosa combinación de tomates, almendras, avellanas, ajo y aceite de oliva. Esta salsa le da un sabor extra a los calçots y los complementa perfectamente. También puedes servirlos con una salsa de alioli o simplemente con aceite de oliva y sal.

Disfrute de la comida

Una vez que los calçots estén servidos y acompañados de la salsa de tu elección, es hora de disfrutar de esta deliciosa comida. Los calçots se comen con las manos, pelando las capas externas y sumergiéndolos en la salsa. Son ideales para compartir en una comida con amigos o familiares, ya que se disfrutan mejor en compañía.

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¡Así de fácil es hacer calçots al horno! Con esta receta, podrás disfrutar de esta deliciosa especialidad catalana en la comodidad de tu hogar. No dudes en probarla y sorprender a tus seres queridos con un plato único y delicioso.